1. Portafolio biográfico: Historia de un/a aprendiz.

El portafolio como género discursivo

No son las apariencias las que engañan, sino los sesgos y los hábitos de pensamiento. Nuestra existencia no deja de ser biográfica por ser más sociable. La marea de conexiones y desconexiones en las redes no es una excusa para X, porque lo manda TT. No somos nodos deshilachados que intercambian neutrones en el puro espacio-tiempo. Nos comunicamos viviendo, mientras el tiempo pasa al ritmo de la vida: edades, generaciones, sabiduría, tonterías. Mientras escribo a mano o a máquina un CV, tengo menos que pensar que al crear un portafolio, aunque sea digital e hiperconectado (o por eso mismo). La reflexividad depende del guión que creo y sigo.

Sigue leyendo.


Portafolios de aprendizaje y evaluación (I)

La posibilidad de crear páginas web personales y almacenar información en la nube transformó las carpetas y los archivos en textos multimodales de un nuevo género: el portafolio digital. Las potencias todavía limitadas de Internet condicionaron que la selección de los mejores trabajos se cuidara más y que fuera ganando peso la reflexión sobre el propio aprendizaje, a través de un proceso guiado a lo largo de un curso o al final de un proyecto.

Lo que me importa resaltar en este apartado es la diferencia entre el mero almacenaje de objetos analógicos: la carpeta de archivos indexados, y los objetos propiamente digitales en una secuencia narrativa que describe las competencias adquiridas, gracias a una muestra de productos.

Sigue leyendo.


Portafolios de aprendizaje y evaluación (II)

La principal ventaja de usar el portafolio como medio de aprendizaje es su capacidad para devolvernos una imagen integrada del aprendizaje y de la persona aprendiz, menos esquemática que las metáforas PLE o PLN. En sentido contrario, su mayor debilidad quizá sea la tendencia a individualizar fenómenos que son radicalmente sociales. De ahí que convenga reivindicar la creación de portafolios para dar cuenta de redes y acontecimientos: un proyecto y todavía mejor si es un proyecto interdisciplinar o colaborativo, como por ejemplo BTOY en IES Cartima, El Barco del Exilio o el monumental Palabras azules.

Sigue leyendo.


Historia de un/a aprendiz

La complejidad, a pesar o a causa de su riqueza ideológica e ideográfica, puede ser desconcertante para muchos aprendices, para bastantes familias e incluso para algunos docentes. Pues bien, con el propósito de dotar de coherencia a tantos fragmentos empíricos y cibernéticos, desde antes de abrir las puertas del nuevo IES, esbozamos en equipo una intuición: la Historia de un/a aprendiz/a. No era un proyecto, aunque se propusieron varios (un álbum familiar, un póster: the star of my life), sino una conjunción entre varios proyectos; no era una tecnología, porque ninguna de las formas de digital storytelling (relato ilustrado, cómic, vídeo o videojuego) podría abarcar sus objetivos.

Queríamos que contuviera la biografía lingüística (cfr. Portfolio Europeo de las Lenguas) de los aprendices y, similarmente, un relato de sus experiencias en todas las materias del curso desde la Educación Infantil a la Primaria. Pretendíamos que sirviera de referente para la evaluación inicial de los niñas y los niños. Sin embargo, no hubo tiempo ni espacio para realizar este primer propósito. Salió por Antequera, de otra manera.

Finalmente, se convirtió en un cruce o mashup entre dos géneros digitales: el diario blog, que ha ocupado el espacio de la autobiografía antigua y moderna (LiveJournal), y el portafolio como descripción narrativa de la personalidad y las competencias de un/a aprendiz/a; en concreto, de la competencia comunicativa-digital, que ya tiene de por sí la virtud de abarcar todas las demás.

Sigue leyendo.


Un mapa de nuestra vida: del constructivismo al conectismo social

Los portafolios digitales de aprendizaje son historias en cápsulas separadas, como piezas de un videojuego tipo puzle. Los creadores de portafolios hacemos una topología: un mapa de nuestra vida, pero vivimos fuera del mapa (Bateson). Incluyo en el caudal de la vida, por supuesto, las experiencias expandidas por conexiones en la red, que las personas mismas propician, disfrutan, mantienen o abandonan.

Los educadores y las educadoras podemos ampliar el género discursivo del portafolio para devolverle su profundidad biográfica, en el marco de un rito de iniciación que utiliza símbolos condensados: vivenciados, documentados, selectos, reflexionados, recreados. No se trata de que los/as niños/as escriban sus memorias, sino que puedan manejar la vida y proyectarla; no solo unos cuantos excelentes que gobiernan las redes, sino todos los ciudadanos en el proceso de hacerse cargo de su vida. Los derechos humanos, como decía Amartya Sen, son capacidades o competencias que se realizan en la vida y que liberan a quienes eran esclavos, habían perdido la esperanza o aspiraban a la tiranía.

Sigue leyendo.


2. La evaluación como forma de aprendizaje con metodologías activas.

Evaluación coherente: ¿sabemos resolver nuestros problemas?

La falta de coherencia de la administración educativa y otros agentes institucionales puede convertirse en el principal obstáculo para que España supere sus retrasos ancestrales en educación con respecto a otros países de Europa. Subrayo “Europa”, porque las pruebas PISA están otorgando una primacía ilusoria a modelos de países asiáticos, basados en la instrucción y en el examen, que no van a resolver nuestros propios problemas.

Las todavía pocas personas que usan métodos activos para promover aprendizajes reales (auténticos, dicen los teóricos) en nuestras aulas se tropiezan con un problema mayúsculo a la hora de comunicar el seguimiento y los resultados del proceso a las familias: la obsesión lógica por la calificación producida en el examen acerca de la asimilación de contenidos. Podría parecer que otros docentes, cuando organizan el currículo por medio de proyectos o tareas, evalúan sin objetividad, a partir de una impresión subjetiva que obtienen de observaciones sobre el trabajo en las aulas o en las redes.

Víctor Marín Navarro nos propone que utilicemos las rúbricas de evaluación para despejar dudas; pero, sobre todo, para que los aprendices puedan conocer y aplicar, de forma creativa, los criterios e indicadores para autoevaluarse y coevaluarse, desde el inicio hasta el final del proceso de aprendizaje. Incluso podrían proponer mejores soluciones a los problemas planteados, lo cual también es un objetivo evaluable. Nos invita a visitar el archipiélago de las rúbricas durante nuestro crucero #nMOOC.

Sigue leyendo.


Mejora de la competencia lingüística: metodologías activas


3. La evaluación inicial global: metaschooling.

Pioneros en la educación

El primer proyecto de aprendizaje en este curso os invita a madurar y a adquirir conciencia sobre la esfera social en que se realiza el oficio de aprendices: la educación. Cada generación tiene el derecho y el deber de revisar las prácticas y mejorarlas, en sincronía con un proceso global al que llamamos progreso humano. Para que ese relevo sea eficaz es muy importante que aprendamos a asumir el lugar del otro, y sobre todo las responsabilidades del otro.
Así pues, os propongo que elijáis uno de los muchos deberes profesionales que ejercen quienes os sirven dentro de esta sociedad, con el objetivo de que aprendáis lo necesario para ser personas libres, responsables y solidarias.

El país de Utopía: pioneros de la educación

Vamos a crear una sociedad utópica a partir de nuestra realidad: un centro educativo en la España de 2016.
Se trata de que nos divirtamos imaginando y, al mismo tiempo, seamos capaces de elaborar un programa de acciones que condujeran a mejorar la educación y a realizar nuestros sueños.

Metaschooling: niñas y niños evalúan las escuelas del siglo XXI

De hecho, los objetivos principales del proyecto consistían en

  1. usar los lenguajes (escrito, visual, audiovisual) como herramientas para la metacognición: aprender a aprender; además de
  2. reflexionar sobre el modo en que se organizan las escuelas más avanzadas del mundo, a manera de prototipos que pueden ser analizados, comparados y sintetizados, por medio de categorías sencillas.

Son las destrezas cognitivas básicas que permiten a los aprendices convertirse, durante varias semanas, en “diseñadores de la educación”. Aquí es justo citar a Fernando Trujillo, por incitarme a perseguir tales objetivos, junto con un libro muy conocido del Colegio Montserrat, que se ha convertido en un manual de didáctica sobre aspectos como la enseñanza para la comprensión.

Así pues, noventa y tantos alumnos y alumnas de 1º ESO han vivido la experiencia de conocer distintos prototipos de centro educativo, explicarlos y evaluarlos, al modo de los ingenieros e ingenieras que prueban las aptitudes de distintos diseños, antes de construir su propio vehículo.

Sigue leyendo.


4. Evaluación y formación del profesorado: Formación en Centros.

Formando comunidades de práctica y aprendizaje

Todos los docentes han pasado por cursos llamados “difíciles”; algunas niños o niñas, se han criado en familias llamadas “difíciles”. ¿Qué relación hay entre ambos hechos? ¿Demasiado obvia? Hay que dar una vuelta por la sociedad entera para comprenderla.

Nos pueden servir de gran ayuda en este viaje las investigaciones de María Antonia Gomila y Belén Pascual sobre la educación de las familias y la formación de los docentes, concebidas ambas en inseparable relación. Las autoras comparten departamento en la Universitat de les Illes Balears, desde donde proponen soluciones en sintonía y en coherencia con un movimiento social muy potente en su entorno: les Illes per un pacte educatiu. La gracia del asunto es que hayan confluido en su gestación docentes y familias; que sean capaces de dialogar y de proponer un nuevo modelo en común.

Sigue leyendo.


Mi escuela es un Banco Común de Educación


Plan de Formación y Evaluación: IES Cartima


La política de la formación docente: una opinión (des)centrada… en los centros


Cuestionario JONAS para docentes

En lugar de las pruebas liberadas de diferentes organismos internacionales, que parecían prefigurar la inversión a futuros de los docentes españoles, es decir, los presuntos exámenes de una supuesta reválida al final de la ESO y del Bachillerato durante los próximos cursos, el GEO-D (Grupo de Expertos en comunicación Oye-Dime) ha propuesto un modelo de prueba liberadorapara docentes atrapados en el vientre de la ballena: el cuestionario JONÁS.

Sigue leyendo.