Hablando de PLC

La propuesta de un PLC (Proyecto Lingüístico de Centro) en Andalucía ha tenido éxito, al menos allí donde se ha aplicado después de una reflexión colectiva del claustro, el alumnado e, idealmente, las familias, acerca de las esferas o mundos sociales en que es imprescindible iniciar a los y las aprendices, durante las distintas fases del proceso de escolarización.

Desde el principio, no debería olvidarse que los géneros discursivos correspondientes a la sociedad contemporánea no se restringen al ámbito académico, sino que incluyen las reglas de uso del lenguaje fuera de los muros del aula, aunque solo se tenga en cuenta el registro formal y/o culto de las distintas lenguas. Por ejemplo, en el IES Cartima, donde se enseñan los géneros digitales en dispositivos móviles autorizados, se previenen normas consensuadas para su uso en las aulas.

El PLC, tal como está planificado, permite dotar de coherencia a las didácticas de las distintas áreas y materias:

  • normalización de unas reglas que instruyan sobre el proceso para componer, redactar, revisar y corregir textos (escritos, orales y digitales);
  • elaboración de un plan de lectura o Proyecto Lector: géneros literarios, en relación con las demás artes, géneros científicos, medios sociales;
  • plan de trabajo de la oralidad: exposiciones, debates, coloquios;
  • escritura a través del currículum: proceso de producción y comprensión de los textos académicos (esquema – guion de exposiciones, informes y argumentaciones escritas) o las prácticas escolares de comunicación: notas, correos electrónicos, etc., incluyendo los portafolios (digitales o cuadernos analógicos) que engloban a los demás;
  • atención a la diversidad lingüística del centro para convertirla en un recurso: la diversidad de lenguas favorecida por las migraciones y la diversidad funcional en el desarrollo de la competencia;
  • un plan de uso de la biblioteca y la “ticteca” escolar, de modo que colabore realmente en crear una cultura informacional: búsqueda, selección, marcado y uso de la información;
  • la adaptación y creación de materiales curriculares en los centros educativos bilingües y plurilingües, partiendo de un catálogo común de géneros discursivos.

Como ya he expresado en otro lugar, la aplicación reflexiva de un PLC es el mejor modo de hacer realidad las demandas de la ciudadanía y de la administración pública (en este caso, coinciden) para que nuestros centros promuevan el aprendizaje integrado de las lenguas. Matizo, como hice en su momento, que la prisa por provocar el uso de segundos o terceros idiomas (L2, L3, etc.) como lenguas vehiculares de materias no lingüísticas (ANL) ha servido para rejuvenecer los claustros y promover el aprendizaje del inglés por el profesorado; es un hecho. No obstante, con el fin de procurar la mejora de todas las competencias y de la capacidad de comunicación en otras lenguas, lo más eficaz son las experiencias de intercambio y diálogo, tanto escrito y digital como oral, que hacen posibles las TIC y, sobre todo, la inclusión de la diversidad lingüística entre el propio alumnado.

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Empezando a hablar: PLA, Proyecto Lingüístico de Aula

Dicho esto, mi experiencia, salvo en el IES Cartima, en otros ocho centros educativos, corrobora las dificultades que también vosotras habréis encontrado a la hora de arrancar y sostener la organización de un PLC: en dos de ellos está formalmente vigente, pero no se aplica realmente.

Así pues, si no os dais por vencidas en el empeño de beneficiar a (todo) el alumnado, de forma radicalmente inclusiva; y, además, pretendéis asumir la normativa, con o sin PLC, acerca del carácter instrumental y transversal de la competencia lingüística y comunicativa, os pueden ser útiles, sobre todo en las materias lingüísticas, algunos principios prácticos que lo faciliten en las aulas de las que sois responsables como docentes o como tutoras.

¿Se puede reducir la riqueza de un PLC al estrecho marco de un Proyecto Lingüístico de Aula? Claro que no, pero mi experiencia, y la de otros muchos supervivientes, podría servir de aliento para seguir navegando con un PLC “debajo del agua”.

El instrumento fundamental para conseguirlo es el portafolio digital, que es lingüístico por naturaleza, pero también multimodal por tecnología y por la relevancia de los medios sociales en nuestra época, donde se combinan el lenguaje audiovisual, el lenguaje gráfico, la escritura y la oralidad, como en la mayoría de las tradiciones culturales iniciáticas (de eso hablaremos otro día).

Ahora bien, si no se pueden usar dispositivos móviles en tu centro, los cuadernos analógicos sirven exactamente al mismo objetivo: practicar la comunicación en todos los géneros discursivos de la vida real, de forma progresiva, ordenada y englobante.

1. ¿Qué son los géneros discursivos?

El lenguaje humano se organiza en varios niveles de construcción que se insertan los unos en los otros, de acuerdo con una relación lógica de inclusión (articulación, combinación sintáctica, composición oracional y construcción macrotextual) y una realidad neuronal que nos hace capaces de concebir el universo real en categorías progresivamente mayores o menores, desde las unidades mínimas a la unidad global o “universo” y viceversa; e incluso una diversidad de universos o “multiversos”.

– El nivel fonético-fonológico: los sonidos y los fonemas.
– El nivel morfológico: las palabras.
– El nivel morfosintáctico o sintáctico: los sintagmas, las proposiciones y las oraciones.
– El nivel textual: los textos verbales.
– El nivel pragmático o semiótico: los actos de habla (por ejemplo: un saludo, una solicitud de beca, una canción) o los textos multimodales.
– El nivel discursivo: los tipos de texto (narrativo, descriptivo, expositivo, etc.) y los géneros discursivos.
– El nivel translingüístico: los marcos sociales (culturales, políticos, económicos) o contextos en que se organizan los distintos géneros; p. ej. la educación pública, el periodismo, Internet.
– El nivel sistémico o intercultural: las relaciones de comprensión y traducción entre personas de distintas culturas, mundos, universos.

Los géneros discursivos son prototipos con que se organiza la comunicación dentro de un marco cultural común a distintos pueblos, por cuanto corresponden a contextos (sociales, económicos, políticos) comunes o intercambiables. Por lo general, los géneros se producen en una esfera social o un marco institucional con cierta continuidad en el tiempo: p. ej., la democracia, el periodismo, la educación pública, la literatura y las artes, los medios sociales, el mercado capitalista (basado en la sucia moneda y en el avaro crédito), etc.

Un poco más de información en la siguiente tabla, que correlaciona la tipología de la lingüística del texto con los tipos o géneros reales del discurso:

Aunque se habla de “géneros discursivos” en la normativa (p. ej. en el currículum de LCyL en ESO o en las directrices sobre el PLC), sin embargo, ha entrado poco en el juego de lenguaje de las escuelas académicas, y aún menos en los libros de texto, a pesar de que se había generalizado desde hace décadas, siguiendo las incitaciones de Mijail Bajtín y J. M. Adam. En la Universidad de Sevilla, donde colaboro como profesor asistente (sin) honorario, acompañando las clases de Juan Pablo Mora, se utiliza con mayor frecuencia por su evidente utilidad didáctica. Lo comprobará cualquiera que participe en el evento organizado por la US dentro de la próxima Noche Europea de los Investigadores.

Puede servir de ayuda una selección de fuentes sobre los géneros discursivos que, por otra parte, manejamos con sus nombres comunes como parte de nuestro léxico: desde la novela a los géneros de videojuegos, desde los memes a los microblogs y tantos otros.

2. Los géneros discursivos en nuestra vida social.

Durante el curso pasado, reservé el primer trimestre a que el alumnado comunicara y  creara textos usando los principales géneros discursivos que producen la vida social contemporánea, mientras que en el segundo y el tercer trimestre nos dedicamos, respectivamente, a la literatura, con ayuda de los proyectos “El barco del exilio” y “Aprender con las mujeres“, y a la lingüística por medio del proyecto “La lengua es un teatro“; aunque todos los contenidos y las prácticas se implican mutuamente.

El modo de organizar la secuencia de tareas de manera didáctica hacia la consecución de un producto final, durante los primeros meses y en el conjunto del curso, consistió en crear portafolios personales que hicieran las veces de un mapa de la vida personal en sociedad, organizada en géneros discursivos (cfr. el blog de aula: Los proyectos de Cuarto y el guion para el portafolio final del curso).

Los géneros combinan distintos tipos de texto (esquemas textuales) que los estudiantes han practicado en cursos anteriores: narrativo, expositivo, descriptivo, argumentativo, instructivo y normativo o preceptivo.
Cada uno de los textos en cada género se construye siguiendo un guion, que organiza su producción y facilita su lectura y la interpretación de los interlocutores, el público real o potencial, así como la revisión y la mejora. En buena medida, aprender a comunicar es lo mismo que aprender a pensar; de forma racional y emotiva a la vez. La inspiración puede cambiar el guion durante el proceso creativo, pero no puede borrarlo completamente sin que desaparezca el texto en un magma caótico.

1) El retrato se organiza sobre la descripción física (prosopografía) y moral (etopeya) de la persona propia (autorretrato) o ajena (semblanza); pero también contiene la narración sumaria de hechos relevantes y la argumentación en su parte final o conclusiva.
En el amplísimo mundo del periodismo, el retrato es una forma de la crónica que se realiza a través de un testigo directo: la entrevistadora o el entrevistador; quien, por lo general, transforma el texto dialogado de la entrevista en una combinación de citas en estilo directo o indirecto.
Lo más importante es que la práctica de la entrevista y el retrato promueve la empatía, enseña a escuchar de forma activa y a conocer a los demás a través de su libre expresión.

Véase el proyecto “Me importas tú“, en dos fases.

2) La autobiografía consiste en la narración de la vida en primera voz, pero desborda el orden cronológico para integrar distintas dimensiones de la persona. Todos tenemos una identidad múltiple como resultado de una pluralidad de mundos sociales en que nos hemos iniciado como aprendices: la familia, la escuela, las aficiones y los oficios o las profesiones, los viajes, las fiestas y los rituales colectivos, la memoria histórica y cultural, la práctica de la ciudadanía.
Tanto el retrato como la autobiografía se expresan hoy día a través de las redes sociales. Sin embargo, el género digital que mejor los contiene y los comunica sigue siendo el blog (weblog, “bitácora”), desde comienzos del milenio.
Weblog o blog significa, literalmente, un “almacén de la memoria personal en la red”; aunque no es un mero depósito o repositorio de contenidos, a diferencia de los almacenes tecnológicos en la “nube” (Dropbox, Google Drive, iCloud, etc.), sino que está abierto a la relación humana y a la interacción a través de los comentarios.
A su vez, las entradas (post) en el blog personal se comparten y se difunden a través de otras aplicaciones, que funcionan como medios sociales de comunicación: Facebook, Twitter, Instagram, etc, también llamados microblogs (microblogueo, microblogging).

Véase el proyecto “Historia de un/a aprendiz“.

3) El debate no es solamente un careo entre contrincantes, durante algunos minutos, sino que implica todas las formas del diálogo y de la argumentación expresada en primera persona. Los debates se preparan en grupo, de modo que las opiniones sean contrastadas y consensuadas desde el principio hasta el final, a lo largo de su recorrido. La ciudadanía en democracia se construye y se comunica gracias a los debates públicos sobre los temas que afectan a la mayoría social.
Nosotros hemos usado la app Spreaker para crear un podcast, dentro del canal Radio Hipatia, con el que difundir los debates celebrados en 4º A sobre el feminismo y en 4º C sobre la independencia de Cataluña.
Hemos practicado la argumentación oral y escrita. Hemos aprendido a distinguir los argumentos racionales y emotivos, las pruebas racionales o históricas y los falsos argumentos o falacias que se apoyan en meros prejuicios, en fantasmas de nuestra psique o en el odio excluyente. La refutación de opiniones contrarias a las nuestras no es absoluta; se refiere a tales o a cuales argumentos y propuestas, pero no declara inválidas a las personas. Esa sería, es, la peor de las falacias, aunque se practique con demasiada frecuencia en los medios de comunicación de masas y en la política.

Véase la tarea “Debate” en dos grupos de cuarto (uno, sobre el feminismo; el otro, sobre la independencia de Cataluña), que se une secuencialmente con la escritura de un artículo de opinión.

4) El artículo de opinión toma pie en el debate público para expresar una tesis y sostenerla por medio de argumentos, que pretenden convencer a las (personas) lectoras y aportar claridad sobre un tema controvertido. Es mucho más eficaz y posible convencer a alguien de la validez de un argumento sobre un hecho concreto o un tema específico, con (relativamente) pocas palabras, que generalizar sin pruebas o pedir la adhesión a una opinión general sin argumentos.

5) El comentario de texto es un género ancestral, que procede de la antigüedad griega y hebrea. Aun así, en la actualidad tiene una estructura muy simple, que se acerca al artículo de opinión y se practica en la crítica cultural. Es el género de la reseña: literaria, científica, artística, de teatro y de cine, de series o de videojuegos, incluso de deportes u otros espectáculos.
Se divide en dos partes: el comentario formal y el comentario crítico. La primera parte consiste en la descripción y la exposición del texto comentado, que se compone, a su vez de un análisis de su forma y una síntesis de su contenido. La segunda parte intenta comprender la intención de la autora o del autor, para tomar postura de forma argumentativa acerca de los temas que plantea y proponer una alternativa, de acuerdo con sus ideas o en contradicción con ellas.

La lectura a comentar dependía de la elección de cada estudiante, dentro de un género acorde con el proyecto “Historia de un/a aprendiz”: la narrativa de aprendizaje (Bildungsroman), la más característica de la edad contemporánea o de la modernidad. El guion del comentario se ha ensayado sobre un capítulo: “La parada del autobús“, de una reciente: La lección de August, un best-seller de bastante calidad, narrado al estilo de Lawrence Durrell, salvando las distancias.

6) El Banco Común de Conocimientos (BCC) es una introducción al aprendizaje de por vida, que se comparte con generosidad y con gratuidad en los nuevos espacios comunes, herederos de las culturas populares en los pueblos, las calles y las barriadas: wikis, talleres, bancos de tiempo, tutoriales.
Hemos aprendido a ordenar y combinar la exposición con las instrucciones, para comunicar lo que sabemos hacer como resultado de nuestras aficiones, hobbies o vocaciones en germen.
Lo más importante era reconocer que todos los aprendizajes se basan en la experiencia probada y compartida. Los saberes académicos no son meras teorías ni principios dogmáticos que se transmiten para reproducirse mecánicamente en las aulas. Se apoyan en la investigación personal y en una comunidad de práctica que los comprueba y los critica, como hemos hecho con el BCC.

Consulta, si quieres, el diseño del proyecto BCC.

7) El Parlamento de la Humanidad se refiere a la política como una herramienta al alcance de cualquier ciudadana o ciudadano, que se organiza por medio de normas y principios de acción al servicio del bien común.
El discurso normativo o preceptivo se basa en los derechos humanos desde hace milenios. Sin embargo, ha sido en la Modernidad, desde la Revolución Francesa, que las democracias han fundado las leyes sobre la condición humana que nos hace iguales.
No tiene sentido una especie de obediencia ciega por miedo al castigo, sino que las normas sirven para resolver problemas y para hacer posible la inclusión de todas y todos. Tanto las sanciones como los reconocimientos se proponen y se revisan en comunidad.

Así se ha presentado este curso uno de mis proyectos imprescindibles (en tutoría): sigue el enlace.

8) El diario de aprendizaje es un género narrativo de uso frecuente en la vida escolar. Lo hemos practicado en la tutoría de 4º C para dar cuenta de lo aprendido en el proyecto “Va de igualdad“: la crítica a los estereotipos y a los prejuicios que sostienen el machismo y pretenden justificar la desigualdad entre los géneros.

Durante el segundo y el tercer trimestre, además de otros géneros ad hoc, como la narrativa histórico-fantástica o la performance teatral, se han practicado las acciones comunicativas que se inscriben dentro de la vida académica: el esquema de una exposición oral y de una exposición escrita, la formulación de preguntas motrices y la investigación sobre fuentes fiables (incluyendo el libro de texto que viene con la dote institucional).

En suma: espero que se haya acreditado la incitación a “comenzar a hablar” sobre el PLC en cada centro, gracias a la organización y la práctica de un “Proyecto Lingüístico de Aula”, sobre la base del portafolio como producto final y el diseño de proyectos (o tareas integradas, multicompetenciales) relacionados con cada uno de los géneros discursivos.

Y si no, seguimos hablando.

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